
Toma estos ojos de noche derramada
llévalos hasta el borde de todo lo visible
inaugura un nuevo modo de mirarnos
entre la orfandad de estas palabras
y las grietas que arroja el día
o en el revés de las sombras
donde se escurre el agua que aprisiona el silencio
hasta que suelta despacio tu voz
herida de lluvias
y desploma su prodigio de misterios
Recoge entonces estos ojos de noche mojada
apaga el incendio de sueños callejeros
y esparce su reguero de semillas
sobre pájaros insomnes
cuando el aire se inflama de ausencia
y la memoria enciende cicatrices
o delata el rumor de la pureza
última coraza del dios que ha partido