
Ojos
espejo
soles quietos
campanas que intentan desfondar el silencio
Despojos creados cobijados de cielo
y algunos pájaros perseverando en vuelos
.
Era otoño y bullían cristales de silencio
algún aleteo entre la bruma era instrumento del viento
El aire vistió matices
la niebla se hizo cielo
y ya no hubo tristeza
ni cansancio
ni miedo
Todo fue locura
baile música medialuz poesía
perfume de incienso
hasta la ausencia reía las soledades del tiempo
Era otoño
cada hoja que caía rebrotaba en su reflejo
.
Periplo de desbordes sin sueño
supuestos de horas escogidas
hilvanes entre la distorsión de los recuerdos
Sobre cimientos de ceniza
remoción de alguna pena
.
A veces
me quedo sin aliento
Quieta
presiento el sueño
Me voy
muero de a poco
en cada silencio
.
Un rayo de sol
late su luz
sobre una hoja muerta
Temblor de hojas muertas de invierno
color sin nombre
algún reflejo
Cansada la paciencia
me entrego al mundo
pura de temores
llena de ausencias
.
Siento deseos de seguir así
alegre
dolorida
de corazón profético
cercano a la nostalgia o agitado de esperanza
Tengo ganas de seguir así
a punto de las lágrimas
pero siempre entre pájaros
mis pájaros
cuidando el olvido
sobrevolándome bajo
.
A donde iremos
mi tristeza
Ha de haber un lugar
que no sea la costumbre