
Benditos los espacios de la vida
las virtudes en silencio
mis azules vagabundos
los ojos eternos
y las manos abiertas
al abrazo en estrellas
La luna nutricia
todos los pájaros
y las tormentas
Espacios de mi vida
tiempo enriquecido
de lúcida pobreza
*
Esquivo la firmeza que me asusta
Me dejo ir
libre del peso de verdades aprendidas
hacia la ingrávida seducción de la ignorancia
Entre vaivenes
busco la locura
suave abismo en el que caigo
confío en que abajo me sostenga el silencio
que me salva
*
Ese lugar
elisión de sueños
pequeña isla a medio cielo
bajo la inclemencia
tu cimiento
Más allá
tras un nubarrón huérfano y con sueño
la tarde curvaba su vientre
moría el día en una brasa
muro sangriento de tus murallas
Ese era el lienzo que allanaba tu presente
y ese fue el umbral a la vastedad de tu esperanza
*
Allí
alto
en la cúspide del hombre
unión de pájaro y viento
mitad cielo mitad piedra
desando mi camino
hacia la memoria guardada
de la que una vez he sido
Me reconoce el alba
aquella que era pura melodía
cincelada por el vértigo
tanteando orillas
Más allá
espacios de sombra
desnudan sus estrías
Más allá
sólo silencios
vueltos de algún olvido