agosto 29, 2010

Pablo Hernán Domínguez - Territorio sagrado





















El poema que doy
el que callo
el que inútilmente construyo

vano esfuerzo de explicar nada
como si una palabra tan solo
pudiera rozar el misterio
que otro ser despierta

En un cuerpo de mujer cabe el mundo
insondable suavidad
piel derramada en la espesura de la hora

Sagrado territorio
o fruta hecha de aire
guitarra dormida
a la orilla del deseo

Cuerpo cercano
devora estas palabras
que el viento repite
y el agua olvida

palabras navegantes del asombro

delicia que desgarra el instante

Todo es tiempo y fluye
hacia la hoguera que disuelve los sabores
en el peregrino viaje de la boca
por la piel

La palabra abstrae su sentido
y el lenguaje cae derrotado

solo un abismo nos espera

en un cuerpo de mujer cabe la vida




agosto 14, 2010

Luis Alberto Spinetta - La herida de París




   



   










 

Lenta bruma cansada de dar al muelle
no veo paisajes más que este mar
que su viento devuelva la vida y la calma
que vea sus barcas volver de luz

Tu sombra hiende la distancia
es como un pétalo de sal
y tu mirada me saca el aire
será la herida de París

Piedra y ala de láser y de misterio
tu rayo me quita la soledad
que será de tu viejo navío blanco
sabrás devolvérmelo de luz

Hoy que veo más sombras que nada
tu dulzor me haría reír
tu corazón desnuda fuego

y vence las ruinas

 

 

 
 

agosto 07, 2010

Tagami Kikusha - (haiku)





















Deseo partir
peinada de luna
bajo el cielo errante


*


Todo mi cuerpo
en este otoño
se siente crepúsculo
en la lluvia


*


Tomando el fresco
sobre el puente
la luna y yo
quedamos solas


*


En mi sombrero
en lejanas montañas
sonido de hojas



.

agosto 01, 2010

Ana Emilia Lahitte - Atrapados




   

   



   











 

Sólo tengo de vos
tu pelo de llanura sobre los hombros tensos
y tu extraña manera de acompañarme a solas 
de este lado del mar
 
Importa el desamparo de tu mirada inmensa
que me atraviesa
y sigue camino a mis espaldas
sin dejarme 
 
Mirás hacia el vacío
un abrazo sin tiempo que se abraza a sí mismo
mirás como buscando la huella de un albatros
algo que implora
un límite para poder llegar
 
Sin embargo regreso sin descanso
y me tiendo a tu lado en tu voz
en tu sed
en el tacto insaciable 
con que rastreo a ciegas 
tus rasgos
 
Y te llevo a mi piel
y siento que tus muslos aprietan 
con el celo de lo deshabitado
 
Gozamos
el secreto pacto de lejanías 
que anuda nuestros cuerpos
en una memorable batalla despojada
de heridas y arrogancias
 
Una trama ilesa
bellamente perversa 
insiste en atraparnos
 
Y estamos atrapados
aquí
en el sur más sur
en el reverso de los acantilados