
La brisa del río puebla la casa
y en el patio vuelan las retamas
La noche aún tiene cerrada su boca
Una mujer alegre y enharinada
amasa el alimento de los otros
Su ancho corazón intuye
como leva el goce en los que aman
El frágil rancherío de la costa
se esponja bajo el sol
Ella espera detrás del mostrador
El día es feliz en cada niño
cuando el pan de los pobres no se paga