mayo 24, 2010

Jorge Luis Borges - Amorosa anticipación



 

 

 

 

 

 

 

 

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta 
ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito de niña
ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios 
serán favor tan misterioso 
como mirar tu sueño implicado 
en la vigilia de mis brazos

 
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño
quieta y resplandeciente como una dicha que la memoria elige
me darás esa orilla de tu vida que tu misma no tienes

 

Arrojado a quietud
divisaré esa playa última de tu ser 
y te veré, por vez primera, quizá
como Dios ha de verte
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí