
Y se hunde esta boca
como un cuchillo en la piel
cuando me pierdo
prisionero entre batallas remotas
mientras la lluvia de tu cuerpo
cae
y baña días sedientos
o se deshace en furias
contra la soledad y su muralla
de abismo en abismo
los ojos esparcen
su transparencia de agua solitaria
tu rostro cede a la visión del aire
en todo lo mirado
y es esta espera pura noche ardiendo
incendiándose en la voz
hechizo de cada palabra
donde emerge tu nombre como un solo sonido
entre luz no revelada
o sombra sumergida
es este el oscuro territorio
donde la sed viaja enredada
entre todas las sustancias
yo soy nada más el peregrino
extraviado en la piedad de tu mirada
.