
y al esperar
cuando ya no estás
veo que me cae el mundo a mí
y no sé si al entender
encierro tu alma con mi dulce atención eterna
Había una vez un gran jardín
un día claro
y escuchábamos historias que contaban los niños
Acércate
sin acercarte
como un puente que salte la distancia
y no sé si al entender me libro del cielo
y de la esperanza sin fin
Solo un momento en esta incertidumbre
y tu flor que me enceguece como la nieve
Un río sin tregua
que se lleva hacia el mar
el lucero de aquellos seres perdidos
que han de seguir
como la vida ha de seguir
Desanda el día
para encontrarnos
pregúntate por las luces que viste en la avenida
y no sé si al entender
encierro tu alma
con mi dulce atención eterna
Preparate
que el anochecer se hace aliado de todas nuestras heridas
descálzate ya con tu soledad
y que las horas no atrapen tus alegrías
que han de seguir
como la vida ha de seguir
Inventa un Dios para saber
inventa algo
que contemple toda la necesidad
Y al esperar
cuando ya no estás
veo que me cae el mundo a mí
es que además te agarraste el sol
y no sé si al entender me libro del cielo
y de aquella canción sin fin