
el rumor sordo de su respiración
no sé qué sangre fluye bajo el piso de la ciudad
Una imagen de mí como una lenta piedra
llega del final del día
de las horas quemadas por el sol
viene del horizonte
de las cenizas recientes
He visto tantas cosas
me he aprendido en tu voz
en el atrevimiento de tus manos
en tu cuerpo arrojado al reposo
reflejándome
oyéndome
Te recuerdo de pie frente al espejo tocada apenas por la luz
llenos de ti mis ojos
tus hombros salpicados por la sombra
la lengua de la luz en tus caderas blancas
Tu fino talle
mis brazos se hacen alas
te envuelven
soy agua derramada
agua